Convierte una explicación desordenada de cómo se hace una tarea en un procedimiento operativo estándar claro: roles, requisitos, pasos numerados, decisiones, controles de calidad y control de versiones.
Convierte la descripción de un proceso en un mapa por carriles (swimlanes) en código Mermaid, detecta esperas, traspasos y retrabajos, y propone una versión mejorada con candidatos a automatizar.